jueves, 18 de agosto de 2011

comida y recuerdos.

Justo en el instante en el que sacaba la llave del auto para bajarme, suena el celular, y claro, era ella. me pongo nervioso, porque le mentí y me quedo mirando el teléfono. Apple debió haber pensado en algún sistema de bloqueo de aplicaciones para un usuario específico cuando hicieron el iphone4, que sólo ella no pudiese saber dónde estoy ni qué hago, ni mucho menos llamarme, pero pasando piola, sin que sepa que en realidad estoy huyendo de ella. En fin, el teléfono sigue sonando y decido rechazar la llamada. Obvio, estoy algo desgastado y no quiero seguirme cagando la onda. ya suficiente tuve por hoy y de ahora en más, sólo planeo disfrutar un poco, dejo el teléfono en el auto y camino al restaurant que con mi hermano tantas veces nos recibió. Cuando éramos chicos y vivíamos en chillán, mi viejo nos llevaba siempre que ibamos a viña y pasábamos a compartir un bituperio, después mi padre se fué a Colombia y nos fuimos todos a santiago, entonces cuando se podía mi hermano nos llevaba a chillán a visitar a la familia. El pernil italiano siempre fué la mejor carta y ésta es ahora mi compañía. mientras lucho contra el pan y la palta, se me vienen millones de recuerdos a la mente y me sirve un poco para despejarme de lo que pasaba con la naty. Entre esos recuerdos, está vivo el que me hizo decidir estudiar Gastronomía; Fué justamente acá. Un día, llegamos como de costumbre y me senté en la mesa, y ví cómo preparaban las cosas en la cocina que estaba a la vista y mi padre me dice
- parece que te gusta la cocina
-no po, si eso es de mujeres
-estás loco hijo, esa es una mentira que inventaron los que no saben cocinar para no quedarse atrás, pero la verdad es que la cocina es una terapia, cuando cocinas, no sólo preparas comida.
-no?
-no poh, además le das un toque a lo que estás sirviendo y eso depende de tu estado de ánimo, influyes directamente en el, la o los comensales y es una muy buena instancia para compartir en familia o con tu pareja.
-pareja... yo creo que por ahí va la cosa
-Andrés, hijo: siempre dicen que la guatita es el camino directo al corazón, y no es por nada, sepa usted que en un plato de comida hay mucho más interés, cariño, afecto y dedicación que en un ramo de flores o una carta.
-entonces es bueno para conquistar saber cocinar
-bueno, si pero no sólo para eso, tambien para mantener amistades y unión familiar, creo yo.

y quedé medio marcado por esa conversación con mi papá, siempre pienso en la carga emocional que tienen las comidas, sabores y olores que marcan vivencias. a veces lo echo de menos, pero sólo a veces.

Ya son las 12 y estoy en el auto de nuevo, pasando por talca y creo que voy a llegar bien tarde a conce, ojalá la carmen me espere despierta, la voy a llamar por si acaso, tomo el teléfono y quince llamadas perdidas y dos mensajes de texto; catorce llamadas de la naty, una de la carmen y un mensaje cada persona respectivamente.
el primero dice llámame cuando estés desocupado, carmen. y el segundo: dos horas y media de atraso no es normal en ti. exijo una buena explicación.

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