Era de noche y yo ba en mi auto, lento recorriendo calles que no conocía. El panorama era lindo, las luces de la noche y la vista que te ofrece Santiago oriente, lleno de luces a lo lejos que ilustran una ajetreada capital, producía en mi cierta nostalgia. En la radio sonaba Lotus Flower y mi mente, vacía, sólo repetía la imagen que cambió mi día. Debía ir camino a mi casa, pero yo no quería llegar.
Me aburro, y detengo el auto en una plaza que no conozco. me bajo y prendo un cigarro. La temperatura ambiente es agradable, y la compañía ausente. entonces, suena mi celular, contesto y era ella. Me pregunta qué hago en las condes -yo tenía activado el gps en el celular- le digo que nada, salí a dar una vuelta y haciéndome el loco empezamos a conversar; pregunto banalidades, ¿cómo estuvo tu día? ¿qué hay de nuevo? y ella miente, me habla de cualquier cosa, menos lo que yo hoy vi. entonces confirmo el nivel de cinismo que vive en ella. me dice que como ando cerca de la reina, pase a su casa y yo acepto. Espérame, en 20 minutos estoy en tu puerta apagué el celular y emprendí rumbo. esta vez si sabía dónde iba, Conce es ahora mi destino.
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